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sábado, 4 de diciembre de 2010

Un Adiós Para Rodolfo


Nuestro Colegio comienza un Diciembre con tristeza. Rodolfo A. Robles Parra, alumno de Séptimo año encontró de modo prematuro el camino hacia Jesús. El calor de la tarde incomodó su cuerpo y el agua de vida le hizo uno de los suyos. Nuestro río Calle Calle, hermoso, extenso, ancho y poderoso, tantas veces receptor de su mirada, fue severo y artero contra su frágil figura. Rodolfo no aprendió a jugar con el río y tenerle respeto, no supo bracear ni lograr estabilidad con sus piernas, la desesperación le privó del aire y ninguno de su amigos, incapacitados de ayudarle, pudo impedir que el libro del destino, apague la luz de sus ojos vivaces y selle por siempre su hálito de vida. Una madre pregunta razones a Dios y en cosecha de llanto aplaca su pena esperando el consuelo y la resignación, Andrea, su hermana querida, nuestra ex alumna, siempre respetuosa del deber escolar, le llora y comienza a creer que es verdad, Rodolfo se ha ido, su paso en la Tierra alegró muchos años antes del final. La familia, en ciclo de tristeza y amor vecinal, se consuela y une fuerzas para volver a empezar. Todos sienten su partida, se acongojan sus compañeros de curso y se juntan para orar. Rodolfo, un joven normal, deportista, buen estudiante y compañero, era instruido en la palabra de Dios y por tenerlo de amigo, nos queda el consuelo que ahora, a su nuevo cielo, llegó para cuidar de los suyos y para vivir mejor.

Recuerdos fotográficos

Previo a Concurso de Poesía














Soneto xxv (este es texto poético con el cual participó Rodolfo)
Pablo Neruda
Antes de amarte, amor, nada era mío:
vacilé por las calles y las cosas:
nada contaba ni tenía nombre:
el mundo era del aire que esperaba.
Yo conocí salones cenicientos,
túneles habitados por la luna,
hangares crueles que se despedían,
preguntas que insistían en la arena.
Todo estaba vacío, muerto y mudo,
caído, abandonado y decaído,
todo era inalienablemente ajeno.
Todo era de los otros y de nadie,
hasta que tu belleza y tu pobreza
llenaron el otoño de regalos.
Ganador del Primer Lugar en Declamación




















En días de clases
Pienso, luego existo.